UN POCO DE HISTORIA

Se trata de un sistema de terapia manual suave y profunda, basado en la osteopatía craneal del Dr. William G. Sutherland de comienzos de siglo XX y desarrollado por el Dr. John E. Upledger.
Los descubrimientos que el osteópata americano W. G. Sutherland realizó ahora hace más de cien años con relación a una pulsación sutil que emerge en los tejidos y fluidos del núcleo del cuerpo. Observó por medio de la palpación del cráneo unos movimientos de expansión y contracción en su interior que tenían un determinado ritmo y le llamó Impulso Rítmico Craneal.
En sus experimentos notó que la cualidad con la que se expresan estos movimientos, su frecuencia y su amplitud tenía que ver con la salud y la vitalidad de las personas, que en las zonas del cuerpo que estaban bajo tensión había cambios en esos movimientos.
Era como una respiración en el interior del sistema nervioso central que se hacía extensible al resto del cuerpo y tenía que ver con el mantenimiento de la salud, con un óptimo estado de las funciones vitales. Era algo imprescindible para la vida.
Amplió sus conocimientos acerca de las estructuras anatómicas y la fisiología mediante la que el impulso rítmico craneal es transmitido al cuerpo y describió varios aspectos de este proceso, lo llamó Mecanismo Respiratorio Primario y desarrolló técnicas sutiles que ayudasen a liberar las zonas de tensión o congestión que limitaban este impulso respiratorio con excelentes resultados clínicos.
Cuando Sutherland murió (1954) no pudo demostrar el concepto de movilidad articular craneal y el mecanismo respiratorio craneal. No se consideraba respetable estudiar la actividad del cerebro sin instrumentos de medición. Esto presentaba un problema, porque al alterar las meninges con la introducción de agujas, instrumentos, etc. se alteraba la hidrodinámica del sistema y la presión en el sistema del LCR y no era posible su medición.

En los años 70, el Dr. John E. Upeldger comprobó y documento el fenómeno del movimiento respiratorio craneal en el cuerpo humano, desarrollo la terapia craneosacral y la liberación somato-emocional.

¿QUÉ ES LA TERAPIA CRANEOSACRAL?

La terapia craneosacral se basa en el principio de la existencia de una pulsación rítmica sutil que emerge en los tejidos y fluidos del núcleo del cuerpo, que se denomina Impulso Rítmico Craneal.
Este impulso puede ser percibido como un movimiento respiratorio sutil en todas las estructuras que componen el sistema craneosacral (encéfalo, médula espinal, liquido cefalorraquídeo, meninges, huesos craneales, tubo dural, pelvis y sacro), y se transmite también a todos los órganos y tejidos corporales.
La potencia y calidad con que emerge y se transmite este impulso a todo el organismo determina su estado de salud y vitalidad.

¿CÓMO FUNCIONA?

Durante la sesión el paciente siente el contacto ligero de las manos del terapeuta entrenado en escuchar los movimientos sutiles del cuerpo, sus ritmos, pulsaciones y patrones de congestión y resistencia. Esta escucha proporciona información importante sobre el funcionamiento de la persona en su totalidad.
En respuesta a golpes físicos, o tensiones, problemas emocionales, etc. los tejidos del cuerpo se contraen. En ocasiones, esta contracción - sobre todo si el golpe ha sido fuerte o el trauma emocional intenso - queda contenida en el cuerpo, limitando su buen funcionamiento, y creando restricciones que provocan problemas que pueden durar años. El movimiento craneosacral las refleja como áreas de congestión o restricción. Un terapeuta entrenado puede percibirlas, identificar su origen y trabajar con ellas.
El terapeuta utiliza sus manos para reflejar al cuerpo del paciente el hacerlo, éste tiene la oportunidad de soltar ese patrón restrictivo y encontrar una nueva forma de organizarse.
Siguiendo este principio fundamental, el terapeuta nunca impone nada sobre el cuerpo de la persona, ni fuerza a su organismo a hacer algo para lo que todavía no está preparado. Es el mismo sistema del cliente el que lleva la directriz de su proceso de curación. El terapeuta craneosacral sintoniza con su sabiduría interna y su inteligencia corporal y sigue las pautas que le indican.
Cuando se liberan las tensiones, se libera también la energía que antes se utilizaba para mantener la contracción. Por lo tanto, uno de los beneficios de esta forma de terapia corporal es aumentar nuestro nivel de energía, pudiendo también producir una relajación más profunda.
Una parte integral de este trabajo es la toma de conciencia del propio proceso vital.

"El sistema craneosacral es un sistema esencial en el cuerpo humano. Es el lugar en el que residen, independiente y comunitariamente a la vez, cuerpo, mente y espíritu."

La terapia craneosacral abarca toda la gama de la experiencia humana, desde los aspectos más fisiológicos a la dimensión más transpersonal.

El movimiento respiratorio primario se inicia en el feto mucho antes del nacimiento, antes que la respiración pulmonar.

La terapia craneosacral está basada en respeto, la escucha atenta, en el no juicio y en la humildad del terapeuta sobre el cuerpo humano, a través del canal de sus manos.

El cuerpo siempre busca el estado de salud y equilibrio, sean cuales sean sus circunstancias. La terapia craneosacral utiliza simplemente un tratamiento con las manos para ayudar a retirar los obstáculos y permitir que el estado de salud se manifieste.

¿A QUIEN PUEDE BENEFICIAR?

La terapia craneosacral es tan suave y segura que es apropiada para personas de todas las edades, desde ancianos hasta niños y bebés, así como durante el embarazo y posparto, después de una operación, un accidente o en condiciones de fragilidad.
Esta terapia no se limita a tratar algunas enfermedades concretas, ya que los síntomas o las patologías desaparecen de manera natural cuando se fomenta e incrementa el estado de salud. Como consecuencia de ello, la terapia craneosacral no se utiliza únicamente para curar ciertos síntomas sino para ayudar a que la totalidad de la persona se realinee con la salud.
Sin embargo, los pacientes suelen presentarse con problemas concretos que demandan tratamiento. La siguiente lista muestra algunas de las condiciones, entre otras, que pueden responder favorablemente al tratamiento craneosacral:

Problemas orgánicos de tipo respiratorio y digestivo.
Problemas musculoesqueléticos y de la estructura corporal: cifosis, lordosis, escoliosis, lumbago, ciática, hernia, dolor y tensión muscular, problemas de las articulaciones nerviosas, insomnio, hiperactividad, agotamiento, parálisis facial, tics, pitidos en los oídos, pinzamientos espinales y otras neuralgias.de tipo migrañoso o tensional inmunológicas, alérgicas y endocrinas: asma bronquial, rinitis alérgica, sinusitis emocionales: depresión, ansiedad.

Todas estas condiciones normalmente mejoran como resultado de la terapia craneosacral.
El énfasis de esta aproximación está en una percepción neutral por parte del terapeuta acompañando los procesos que se desplieguen sin imponer criterios, juicios o expectativas personales.
La consigna es que para favorecer que la vida se exprese no tenemos que hacer nada, más bien dejar de hacer, permitir. La vida ya florece por sí misma, solo tenemos que poner las condiciones adecuadas.
La propia inteligencia profunda de la vida con su capacidad inherente de organización y autorregulación será la que guíe el proceso

¿CON QUÉ FRECUENCIA ES NECESARIO APLICARLA?

El número de sesiones varía mucho de paciente a paciente, y depende del nivel de salud que ya esté presente. Algunas personas quizás necesiten solamente una o dos sesiones; sin embargo, otras con condiciones más crónicas pueden requerir un tratamiento continuado durante un periodo de tiempo.
Inicialmente, los tratamientos se suelen ofrecer cada semana o cada quince días. Muchos pacientes encuentran que entre seis y diez sesiones son suficientes para resolver las condiciones con las que vinieron a vernos. Después de ello, quizás elijan continuar recibiendo sesiones de mantenimiento o sesiones para comprobar su estado de salud. De todos modos, cada individuo es diferente y el programa de tratamiento varía en cada caso particular.

¿EN QUÉ SE DIFERENCIA ESTA TERAPIA DEL TRATAMIENTO OSTEOPÁTICO O DEL MASAJE?

El tratamiento es suave y sutil; no aplica ninguna presión o fuerza sobre el cuerpo del paciente, ni tiene la intención de provocar unos efectos determinados, sino que busca simplemente estimular la expresión de la salud inherente del sistema.
En la terapia craneosacral trabajamos con la propia expresión del aliento de vida en el organismo del paciente, para que ella realice las correcciones necesarias en la estructura del cuerpo del cliente y en su funcionamiento. Como terapeutas no intentamos "arreglar" o solucionar nada sino que estimulamos que sea el propio organismo del paciente el que resuelva los trastornos por sí mismo; ésta es la diferencia fundamental.