Estos cursos se celebran los 2º fin de semana de cada mes

 

Cada día estamos más en contacto con las prisas, cada día queremos tener más rentabilidad de nuestro tiempo, vivimos en un tiempo de prisas, de stress, en el que a veces no podemos, ni simplemente pararnos, porque la exigencia de la vida que llevamos nos impulsa como un proyectil, hacia a veces ningún objetivo, simplemente por la inercia de correr y por la necesidad de vivir con el impulso de "hacer".

Para mí el placer de soltarse se hace necesario en estos momentos para poder abordar un tipo de actitud que permita dejarse llevar, aumentando la consciencia de donde estamos, que hacemos, como realmente abordar aquello en lo que entramos en cada momento, dejándonos simplemente vivir aquello que sucede, sin prejuicios, sin defensas, solo lo que ahí, "aquí y ahora".

Muchas de las situaciones que vivimos, nos mantienen en un estado continuo de tensión, donde nos identificamos con todo lo que hay que hacer, nos sentimos agarrados, identificados, sujetos a realidades que de alguna manera acaban teniendo un dominio sobre nosotros o ejercen una fuerte influencia.

Con el siguiente trabajo pretendo plasmar las herramientas que permitan trabajar en las dos direcciones, la interna y la externa, me parecen muy importante tener en cuenta las dos, ya que en muchos casos un@ vive los procesos de manera interna, teniendo dificultades en compartir, en salir fuera, para integrar la experiencia y en otros casos al revés, un@ esta tan volcado en la relación, en la propia proyección hacia fuera que pierde la propia visión interna, este taller, pretende moverse, jugar, explorar, en ese espacio del medio, en el que un@ puede realmente tener y permitir la experiencia de integración.

Un espacio concebido para explorar, crear y conocerse. Un espacio para dejarse estar

Soltarse, es estar en todo de una nueva forma, de experimentar no solo lo que creemos que somos y la configuración que hemos hecho de nosotros, sino también todo lo que va apareciendo y desapareciendo, atento a todo lo que surge, viendo como en el momento presente todo cambia, lo que somos en este instante cambia de manera continua, como el paso de un río que fluye libremente sin objetivos y sin deseos tan solo dejándose llevar, somos lo que somos, pero estamos receptivos a lo que surge en una verdadera actitud de aceptación de todo lo que sucede, nos abrimos en este instante no nos atamos a ningún concepto sobre cómo somos nos va a permitir realizar el trabajo en mayor profundidad

Este trabajo pretende explorar desde el propio espacio interno y explorando a través del grupo, primero como es nuestra propia relación, como contactamos con nosotros mismos, como nos tratamos y segundo la exploración del mundo externo, como tratamos, como vemos, como nos dejamos mirar, como es la relación con los otros, con nuestro entorno, como nos relacionamos con los demás, de una manera progresiva, dándonos el espacio y tiempo para observar estas inter-exter-relaciones.

Meditación Activa
Explorando el espacio entre tú y el otro.