En el artículo anterior decíamos que "fluir con la vida quiere decir aceptación: Dejar llegar lo que viene y dejar ir lo que se va". En esta ocasión me gustaría profundizar en este concepto en relación con la propia sombra, Dejarnos fluir con esa parte de nosotros que siempre o casi siempre queremos ocultar, a veces incluso a nosotros mismos, la mayor parte del tiempo lo pasamos intentando adecuarnos al otro ó a los demás para dar una buena imagen. Proyectamos la parte nuestra más luminosa, la que realmente queremos que se vea, pero olvidamos e incluso negamos la parte de oscuridad que también tenemos, negarla es dejar de estar completos. Somos luz, pero también sombra y hasta que no saquemos a la luz, hasta que no pongamos presencia en esta parte oscura, siempre habrá una parte del inconsciente en esa sombra.

Hasta que estos aspectos no salgan a la luz, será difícil vivir desde la integración y vivir desde integrar significa, abrirte a la iluminación, que simplemente es poner luz en aquello que permanece en la oscuridad.
Esta continua lucha nos lleva a vivir en la dualidad, bueno-malo, entrando en una continua valoración de juicios de lo que es y no es. Si somos capaces de aceptar lo que " ES" y lo que "NO ES, podemos ver lo que simplemente ES" sin ningún aditivo más y solo puede ser así, los calificativos son juicios que nos limitan, que nos hacen continuamente oscilar entre lo bueno y lo malo, entre juicios de valor de lo que es y lo que debería ser y que siempre nos aleja de ver la realidad tal y como "ES".

Esto es central en lo que parece ser la esencia de la lucha humana, el conflicto entre quienes somos y quienes queremos ser, como una continua lucha de impulsos entre nuestros deseos y nuestras frustraciones, de hecho, la dualidad es el eje de la experiencia humana. La vida y la muerte, la luz y la oscuridad, el bien y el mal, la esperanza y la resignación coexisten en todas las personas y ejercen su influencia en todas las facetas de nuestras vidas. Si conocemos el valor, es porque hemos experimentado el miedo; si reconocemos la soledad es porque hemos vivido la cercanía, sin embargo la mayoría negamos nuestra naturaleza dual, polarizándonos continuamente en el lado que más nos gusta de la balanza.

Socialmente hemos sido condicionados a temer el lado oscuro de la vida y en cuanto reconocemos que tenemos pensamientos o sentimientos oscuros corremos a refugiarnos en nuestra madriguera, con la esperanza de que desaparezcan lo antes posible y volver a salir a la luz, pero por más que intentemos nunca podremos huir de esa parte de nosotros mismos y aunque lo más habitual sea reprimir o desoír nuestro lado oscuro, lo cierto es que huir de esa sombra intensifica su poder.

Negarla implica más sufrimiento. Si no somos capaces de asumir nuestra responsabilidad, esa sombra ejerce un poder sobre nosotros, dominándonos y ejerciendo sobre nosotros lo que se llama el efecto sombra., entonces nuestra sombra nos incita a actuar de formas que jamás hubiéramos podido imaginar, a través de pulsiones que nos llevan a malgastar nuestra energía vital en hábitos y conductas repetitivas, impidiéndonos expresarnos tal y como somos, Si no somos capaces de reconocer todo lo que somos , el efecto sombra nos cegara parcialmente.

Como nos dice Deepak Chopra "Si permanecemos ocultando esta parte oscura de nosotr@s mism@s la sombra es una caja de Pandora cargada de secretos ocultos, donde todo nuestro esfuerzo estará puesto en que eso no salga a la luz, no sea conocido", preocupándonos cada día más, pudiendo destruir todo lo que amamos, porque todo el esfuerzo y dedicación esta puesto en proteger y no en vivir la cosas como vienen. "Pero si abrimos esta caja de Sorpresas, descubriremos que lo que encierra tiene el poder de cambiar radicalmente nuestras vidas, de una forma positiva, porque desaparecerá la ilusión de que esta sombra nos dominara y podremos ver el mundo con ojos diferentes, con una visión nueva".

Ocultar lo que nos duele, nos molesta o nos conflictua solo nos hace vivir jugando al escondite al principio con el /la otr@, para más tarde no saber ni distinguir realmente lo que es real de lo que hemos estado inventando. Freud dijo que la meta de la terapia era hacer consciente lo inconsciente. Para mí este proceso de simplemente poner luz en lo que hay y no querer ocultarlo hace que las cosas cambien, transformando lo que antes ocultábamos y en definitiva era un problema, en una herramienta de poder.

Todos tenemos años de experiencia y trabajo personal, con la profunda y sincera esperanza de vivir con más claridad, de iluminar la sombra de una vez por todas, pero si no contrarrestamos su fuerza e integramos su mensaje, abriéndonos a escuchar lo que nos quiere decir en vez de ocultarlo en las profundidades de nuestro ser, la sombra tiene el potencial de seguir haciéndonos daño en nuestras vidas, cuando no somos capaces de admitir nuestras debilidades, nuestra vulnerabilidad, reconocer nuestras malas conductas, entonces gana la sombra, cuando nos negamos a aceptar nuestra naturaleza tal y como es, "bueno y malo", gana la sombra, si no iluminamos la oscuridad de nuestros impulsos humanos y naturales con la luz de lo que es real, entonces gana la sombra.

Hasta que no aceptemos todo lo que somos la sombra tendrá el poder de impedir nuestra felicidad. En mi experiencia personal hace dos años tuve una vivencia que me dejo marcado y pensé que no merecía la pena vivir, pero esta dura experiencia ha puesto mucha luz en partes oscuras de las que ni siquiera quería saber, hoy agradezco haber tenido esta experiencia.

El lado oscuro del ser humano tiene que ver con lo reprimido, solo se mantiene en la oscuridad cuando un@ lo relega a un sitio donde no quiere ser visto, eso hace que pasemos la vida ocultando cosas, para que no sean vistas, eso nos genera culpa y nos hace sentirnos sucios frente a los demás, pero si podemos sacar a la luz, todo eso que pretendemos mantener oculto, nos daremos cuenta y comprenderemos que no somos ni peores, ni mejores que nadie, por nuestras diferencias personales, como dice Jorge Carvajal, al final "cada uno tiene su nota en el universo" y esa nota no es ni mejor ni peor, es simplemente diferente. Lo mismo que una composición musical tiene diferentes notas, así es también cada un@ en el universo.

La sombra es pues un proyecto compartido, todos contribuimos a crearla, lo único que necesitamos es la capacidad para seguir siendo inconscientes.
Nadie en el mundo se libra de su sombra y cuando simplemente la tomamos en serio y la comprendemos, puede dar pie a una nueva realidad que cambiara nuestros sentimientos respecto a nosotr@s mism@s y en cómo nos relacionamos con nosotr@s y con el mundo.

Para mí la sombra es uno de nuestros mejores amigos. Nos permite ver los aspectos más inconclusos de nuestro ser. Carl Jung la domino la antagonista, es nuestro rival interior que nos releva nuestras debilidades y muestra nuestros puntos débiles, si utilizamos esto para conocernos, no para ocultarlo, realmente entramos en asumir la naturaleza de nuestra propia maestría, la sombra no es un problema que debamos resolver o algo que debamos ocultar sino un campo fértil donde plantar la conciencia de lo que "ES", encontrando potentes semillas que nos mostrara como podemos ir poniendo consciencia en nuestros aspectos débiles, para transformarlos y ponerlos al servicio de la Conciencia.

RESUMEN

Fluir con la vida quiere decir aceptación: Dejar llegar lo que viene y dejar ir lo que se va. El trabajo con la sombra es esto dejar que las cosas sean. Si utilizamos esto para conocernos, no para ocultarlo, realmente entramos en asumir la naturaleza de nuestra propia maestría, la sombra nos es un problema que debamos resolver o algo que debamos ocultar sino un campo fértil donde plantar la conciencia de lo que simplemente ES.